Renta antigua: Concepto, y ámbito de aplicación

La renta antigua o alquiler de renta antigua hace referencia a aquellos contratos de arrendamiento que entraron en vigor antes del 9 de mayo de 1985 y que a fecha de 1 de enero de 1995 aún estaban vigentes. Su principal característica es que dichos arrendamientos suelen tener un precio relativamente bajo en comparación con el resto de locales quienes tienen los alquileres actualizados a precios de mercado.

Ámbito de aplicación de la finalización de Renta antigua

Según lo establecido en la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994 en las disposiciones transitorias 1ª, 2ª y 3ª de la LAU fijan la fecha de finalización de cada contrato de renta antigua dependiendo del tipo de inmueble, de las posibles transmisiones o traspasos de los contratos y de la personalidad jurídica del inquilino siendo en principio el día 01.01.2015

En el caso de personas físicas, es decir, cuando es un individuo quien firmó el contrato de alquiler y no una persona jurídica, la renta antigua en principio se extinguirá en el momento que se jubile o, cuando fallezca, salvo que su mujer se subrogue y continúe la misma actividad desarrollada en el establecimiento. A este respecto, es necesario aclarar que hay excepciones, porque si un descendiente se subrogó en el contrato, la fecha de resolución del mismo sería el 31 de diciembre de 2014, mientras que si el alquiler se traspasó a una tercera persona entre 1984 y 1994, entonces el plazo se incrementaría en 5 años finalizando el 1 de enero de 2020.

La mayoría de los locales del centro de todas las ciudades se van a enfrentar a produndos cambios como consecuencia de la finalización de la renta antigua. A este respecto, importantes agencias de peritajes inmobiliarios señalan que existen entre 65.000 y 85.000 inmuebles posiblemente afectados en España, y a estos, habría que añadir los locales y viviendas que pueden ser desocupados en un breve plazo de tiempo por un tema demográfico, a pesar de que el inquilino tenga una renta de carácter vitalicio pues han pasado casi tres décadas desde 1985 y los primeros inquilinos podrían estar próximos a la jubilación